Totalmente desnudo, parte 1
[En el medio de la autopista, desnudo, poniéndome al día con las deudas]
¿Prólogo?
No sé cómo contar esto, por dónde empezar, cómo terminarla (porque todavía está en curso), no sé si conviene, no sé si tengo ganas. “Estar en curso”, qué frase rara, estar todavía aprendiendo, en el medio de la clase, todavía no tocó el timbre del recreo. El curso de un río que corre, que trae algo y se lleva algo.
Como no sé por dónde empezar, empiezo por cualquier lado: a todos nos pasa, supongo, eso de que se nos pega una parte de una canción, es decir, se nos impone a nuestra voluntad y no siempre esa esquirla de canción que se nos clava en la carne es el mejor momento de la canción, y por lo general no proviene de una gran canción. Pensé en dos o tres ejemplos pasados, de frases que repetí durante meses (o años) como mantras. Ahí van (en orden cronológico de obsesión con ellas).
Quiero verte desnuda,
el día que desfilen los cuerpos
que han sido salvados.
Sobre alguna autopista,
que tenga infinitos carteles,
que no digan nada.
(Eiti Leda, Serú Girán)
Despierta, soledad, envuélveme,
soy esa extraña dama,
que está dispuesta a vencer.
(La extraña dama, Valeria Lynch)
In the midst of life
we are in debt
et cetera, et cetera,
et cetera, et cetera.
(Sweet and tender hooligan, The Smiths)
La de Serú Girán me dio vueltas la cabeza durante todo el secundario, la segunda a los veintipico y la de The smiths ahora. Y hace un rato cantando esas tres partes en la ducha pensaba si no había algo escondido en esa obsesión.
El primer fragmento habla de cuerpos que son salvados y que marchan sobre una autopista sin carteles. ¿Tendrá que ver eso con mi vida adolescente, cuando todavía no sabía del todo que era gay, y deseaba ser “salvado” y marchar sobre una autopista (¿la vida?) sin etiquetas represivas?
El segundo fragmento avanza un poco sobre la misma idea, pero el deseo de ser salvado se transforma ahora en lenguaje imperativo: despertar a la soledad (¿reconocerse distinto?), asumirse como una extraña dama (¿extraña dama = hombre gay?) y la posibilidad de vencer. No estar decidido a vencer, más bien estar dispuesto.
El tercer fragmento: En la mitad de la vida / estamos en deuda / etcétera, etcétera / etcétera, etcétera. Tengo ahora 39 años (estoy más o menos en la mitad de la vida), pero, ¿cuál es mi deuda? La canción no lo dice, sino que repite la palabra etcétera. Hm. ¿Qué es etcétera? Es una “expresión usada para sustituir el resto de una enumeración que: (a) se sobreentiende gracias a una progresión lógica o al contexto, (b) que no interesa expresar o bien (c) que se ha olvidado.” Ese etcétera parece ser ese hueco en el futuro o en el pasado, eso que olvidé o que debería ser una progresión de mi presente, pero que no me interesa (¿o no puedo?) expresar bien.
Mejor la corto con este autoanálisis pedorro. Y la próxima empiezo a contar lo que estoy tratando de contar.
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