Hoy tiré viejas hojas

Este blog comenzó hace dos años en blogger y sufrió una mudanza traumática, varias fallas técnicas y mis caprichos e inconstancia. En su última resurrección sólo tuve ganas y paciencia para recuperar de las ruinas unos 20 posts viejos y no mucho más. Aparte, pensaba reescribir los textos viejos, sacarlos de su estado protozoario, quitarles los flecos, afilarlos. Pero pasaron las semanas y los archivos seguían congelados en un disco perdido de mi disco rígido y hubieran seguido allí si Jonathan no me hubiera mandado un email ayer preguntando que había pasado con los posts viejos y dónde estaban algunas cosas que él recordaba haber leído.

Decidí entonces sacar los posts del freezer y colgarlos de nuevo del blog. Movable Type se negó a importar el HTML que había generado el mismo y por eso tuve que subir uno a uno los textos, ingresando títulos y fechas a mano, arreglando comillas y otros caracteres anómalos. Así me ví obligado a releer algunos párrafos a las ponchazos – nunca releo textos de archivo del blog – y decidí que los posts deberían quedarse como están. Por razones netamente egoístas, eso sí: si los arreglara ganarían quizás en linealidad, en fluidez y serían más inteligibles para el que lee, pero así como están son un mapa más perfecto y más áspero de mi vida.

Y me encontré de nuevo, y tan de repente, con el placer esencial que de verdad me produce este blog: esa experiencia tan Lobsang Rampa, ese salirse del cuerpo y mirarse desde arriba y desde afuera, esa visión cenital de lo chiquito y boludo que soy, y de lo perdido que estuve y estoy y estaré.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Amigos

Despenalizar

Orgullo