Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2016

Perdón

Aparece flotando en el mar de cabezas, iluminado-oscurecido por las luces del boliche, se frena y me mira, y sonríe, de frente, solo con la mitad de la cara, y la sonrisa se interrumpe justo en el medio, como una Mona Lisa partida al medio, del otro lado la cara sigue como un emoticón de boca horizontal, como un guioncito: de este lado sonrisa curva, del otro lado parco guioncito. Su mano en mi cintura, mi mano en el hombro. ¿Todo bi—?, voy a preguntar, pero él interrumpe. Perdón, estoy re en pedo, dice. Veo, digo. Igual estás en un boliche, le digo, no en el entierro de un amigo escribano. No sé por qué me sale siempre lo del escribano. Pobres escribanos. Y apenas lo digo pienso que si se te muero un escribano amigo, y es muy amigo o muy escribano, emborracharse podría ser una respuesta adecuada. Perdón, vuelve a decir. Este será nuestro patrón de comunicación, pienso, nuestro destino: él va a confesar y a rezar, a pedir perdones, yo voy a tironearlo para tratar de izarlo desde e...